PROBLEMATICAS FAMILIARES ESPECIFICAS

 

VIOLENCIA FAMILIAR Y DE GÉNERO

Entre algunos de los casos de violencia familiar podemos mencionar: el abandono y la negligencia familiar, la violencia conyugal, el abuso infantil,... Dichas patologías inciden en uno de los cambios más significativos que ha ido experimentando el mundo occidental durante los últimos años.

La familia es la célula fundamental de la sociedad donde el niño debe aprender las normas y valores del medio en el que vive; ella juega un rol decisivo en su desarrollo, al convertirse en su primer modelo de la interacción del grupo familiar.

Se sostiene que como consecuencia de esa interacción, surgen a veces conductas delictivas o criminales y otras, que sin llegar a serlo, pueden llevar a sus miembros más débiles, los niños y adolescentes, a manifestarlas tanto dentro como fuera del hogar.

Estudios sobre la materia señalan que un 96 % de menores con problemas tienen en sus familias: padres separados, núcleo desintegrado, padres alcohólicos, desaparecidos, madres que trabajan, tensiones familiares provocadas por la pobreza. Todos ellos factores que provocan la falta de modelos familiares y que impiden con ello ejemplaridad y como consecuencia, la falta de seguimiento.

 

Podemos hablar, en términos generales de:

 

 

 

a) Violencia conyugal: Una de las facetas más deshumanizadas que puede observarse en la vida social contemporánea, aún en los países más industrializados de Occidente, es la violencia doméstica que se ejerce contra la mujer.

Podría decirse que el maltrato contra las mujeres obedece a los mismos factores y actitudes apuntadas al propósito del machismo, la violación y el acoso sexual; pero hay también otros ingredientes en la relación marido-mujer, que le dan características distintivas a ese problema social.

En efecto, el carácter continuo, íntimo y a la vez utilitario del vínculo marital, ya sea este formal o informal, contribuye a que dicha relación se despoje progresivamente de los rituales de cortesía y precauciones que son propias del trato entre extraños.

Por otra parte, la violencia doméstica, física o verbal, contra la mujer contribuye a que poco a poco vaya conformando un rol pasivo y subordinado en el medio familiar, en el cual asume la mayor parte de las tareas rutinarias.

b) Violencia intrafamiliar: Nos referimos a actos violentos cometidos en el hogar entre miembros de una familia. En la década de 1970 las feministas analizaron el alcance de la violencia intrafamiliar (considerada como un fenómeno exclusivamente masculino) y se crearon centros de acogida y de ayuda para las mujeres maltratadas y para sus hijos.

Algunos autores buscan el origen de los conflictos subyacentes a la violencia intrafamiliar en las rutinas del hogar adaptadas a una fuerza de trabajo exclusivamente masculina, que ha dejado de monopolizar los ingresos económicos de la familia con la incorporación de la mujer al trabajo, la pobreza y la escasa movilidad social.

La tecnología de la información está ayudando en gran medida a recopilar datos, pero resulta difícil conocer los procesos y los antecedentes. No puede afirmarse rotundamente que toda la violencia sea cometida por hombres, aunque sí que es cierto que ocurre en muchos casos.
    

Violencia de género

Abarcaremos de forma más profunda la problemática de la VIOLENCIA DE GÉNERO, analizando diversas características de la misma, para ello comenzaremos por el concepto de la misma:

Concepto y características de la violencia de género

Se entiende por ésta cualquier acto de agresión que pueda tener o tenga como resultado algún daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico, incluyendo las amenazas de estos actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la privada, cuando estos actos son ejercidos por miembros de la familia o persona de análoga relación de afectividad.

En cuanto a las características mas llamativas enumeramos las siguientes:

- Sus orígenes se localizan en la estructura social y en el complejo conjunto de valores, tradiciones, costumbres, hábitos y creencias que tienen que ver con la desigualdad entre mujeres y hombres.
- Se desarrolla en el ámbito doméstico y privado, lo que impide el conocimiento de su magnitud real, dificulta su prueba y beneficia su impunidad
- La persona agresora tiene o ha tenido una relación de afectividad con la víctima.
- Estas conductas suponen una perturbación de las normales relaciones de convivencia, afectando no sólo a la víctima directa sino a todo el entorno familiar.

Centrándonos en lo que conocemos como violencia a mujeres, el artículo primero de la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer considera que la violencia contra las mujeres es: todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o un sufrimiento físico, sexual o psicológico para las mujeres, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad, tanto como si se produce en la vida pública como en la privada.

Tipos de violencia de género

Principalmente podemos nombrar 4 tipos de este caso de violencia. Son:

a) Física: Daños en el cuerpo de la persona, como consecuencia de bofetadas, empujones, golpes, palizas, asfixias, quemaduras, retenciones, ...), pudiendo ser el resultado de ello, fracturas, heridas, contusiones, hematomas e incluso en los casos muy extremos la muerte

b) Psicológica: Actos conductuales de desvalorización, humillación, miedo, como consecuencia de gritos, vejaciones, amenazas, coacciones, ridiculizaciones, etc.

c) Sexual: Imposición de una relación sexual contra la propia voluntad (agresión, abusos, tocamientos, inducción a la prostitución, etc.).

d) Material y económica: Destrucción o privación del sustento y/ o de la propiedad (abandono, rotura de muebles u otras pertenencias, impedir o dificultar el trabajo, etc.).

Entre los indicios de conductas violentas destacan:

- Ignorar los sentimientos.
- Ridiculizar o humillar, tanto en público como en privado.
- Criticar, insultar y gritar de forma continuada.
- Intentar controlar las ideas y anular las decisiones.
- No permitir el acceso o la posesión de bienes y propiedades .
- Aislar a la persona, no permitirla salir ni trabajar, ni relacionarse con amistades ni con familiares.
- Tener ataques de celos.
- Amenazar con dejarla o hacerla daño.
- Intimidar.
- Destrozar cosas que para la persona agredida sean primordiales y necesarias, e incluso hacer daño a animales.
- Utilizar o tener armas.

Fases de la violencia

Las fases que tenemos que conocer de la violencia son tres:

1. Fase de tensión:

En esta fase es en la que comienzan los insultos y los primeros episodios de violencia, pero no de forma extrema.

Cualquier circunstancia, por mínima que sea, puede provocar la situación de violencia, como puede ser, por ejemplo, no tener preparada la comida, llegar un poco tarde, saludar a un amigo, etc.

2. Fase de agresión:

Cada vez son más frecuentes los momentos de tensión hasta que finalmente se producen los comportamientos violentos graves en forma de agresiones físicas, psíquicas y/ o sexuales.

3. Fase de conciliación o de arrepentimiento:

Después de las primeras manifestaciones de violencia se suele prometer que no volverá a pasar. Frases como las siguientes son muy características de esta fase:

-    Cambiaré.
-    Nunca te volveré a hacer daño.
-    No quería hacerlo.
-    No me podía controlar.

Frases muy frecuentes que se citan en  los casos de violencia doméstica.

También se suele transferir la culpa del conflicto a la víctima y negar su responsabilidad, con frases como:

- Me provocaste.
-    Si no lo hubieras hecho yo no te hubiera pegado.

Se suelen alternar periodos de afecto, de sentimientos de mayor interioridad, con periodos de violencia, ira y agresividad, continuándose de esta forma el ciclo de violencia.

Actualmente, los momentos de tensión y agresión son bastante más frecuentes que los de arrepentimiento.

Qué se suele hacer y qué se debería hacer frente a la violencia de género:

Las personas que son agredidas, según estudios realizados, acostumbran, por lo general, a:

- Negar u ocultar los actos violentos, por miedo, vergüenza, amenazas,...
- Minimizar la gravedad de la violencia (autoconvicción de que la situación no es tan grave).
- Culpabilizarse de la agresión.
- Identificarse con la persona agresora; la persona agredida se intenta adaptar a la situación que vive en ese momento como una estrategia de supervivencia.
- La persona agredida, como consecuencia de  guardarse todo para si, sufre efectos diversos, como padecer ansiedad, depresión, estrés,...

Por lo contrario, debemos de conocer también lo que se debería de hacer y es algo que tenemos que tener muy en cuenta como Educadores Familiares que somos, ya que en algún momento tendremos que intervenir en alguna situación de violencia doméstica y más, sabiendo el problema de este tipo de situaciones en la actualidad. Qué se debe de hacer:

- Hablar, contar lo que pasa a las personas de confianza, ya que con el silencio lo que se consigue es prolongar la situación e incluso empeorarla.
- Acudir a un centro de salud o a un hospital, solicitar una copia del parte médico donde han de constar las lesiones producidas como consecuencia de la violencia, evaluación de las posibles secuelas psicológicas, el tratamiento aplicado y el pronóstico.
- Denunciar ante la Policía Nacional, Policía Local, Guardia Civil o Juzgado de Guardia. Es importante que en la denuncia conste todo lo que ha pasado, tipo de violencia que se ha sufrido, si había denuncias anteriores, el parte médico de las lesiones, datos de las personas testigos de las agresiones producidas. Además es importante que antes de leer la denuncia se lea con detenimiento y se solicite una copia de la misma.

 

 

MALTRATO INFANTIL

Hay niños/ as maltratados o insuficientemente atendidos por sus padres que nos necesitan para tener una vida más digna. He aquí algunas de las cifras que se barajan sobre la incidencia de los malos tratos:

- En EE.UU. se registra anualmente 2,3 millones de denuncias de sospecha de abuso y descuido y, por lo menos, 1250 muertes.
- Se estima que anualmente en EE.UU. el 1,5 % de los niños sufre descuidos y el 1 % sufre maltrato (19).
- Entre 1970 y 1980 se produjo en Suecia una tasa de 0,6 por 100.000 niños menores de 15 años muertos debido a malos tratos (20).

En el caso de España las cifras que se conocen representan el 10 % ó el 20 % de los datos reales, por lo que conocemos sólo una pequeña parte del maltrato realmente existente. Además en cuanto a la incidencia de los diferentes tipos de malos tratos dentro de la población de niños y niñas afectados existen semejanzas en diversos estudios realizados en nuestro país. La negligencia es con mucho la forma más frecuente de maltrato, seguida del maltrato emocional.

Antes de pasar a exponer el concepto de maltrato infantil y su tipología, dejemos claro que, el área del maltrato infantil no se encuentra libre de matices emocionales y subjetivos que junto con la escasez de un sólido cuerpo de evidencia empírica, ha llevado al nacimiento y perpetuación de numerosos mitos. Mitos que obstaculizan el reconocimiento público de este problema, entorpecen la práctica profesional efectiva y dificultan nuestra comprensión del fenómeno. Algunos de estos mitos son:
        
- El maltrato infantil es infrecuente.
- El maltrato infantil lo llevan a cabo personas que son alcohólicas, drogadictas o incluso que están locos.
- El maltrato infantil se da en clases sociales bajas.
- El maltrato infantil es el maltrato físico.
- El maltrato infantil se da siempre en el ámbito privado.
    

Definición de maltrato infantil

Conviene señalar más que la definición en si misma de maltrato infantil, las características comunes, ya que a pesar que bajo el término genérico de maltrato infantil se engloban diversos tipos de situaciones, diferentes en su detección, etiología, tratamiento y prevención. Todas ellas, tienen diferentes características comunes, las cuales exponemos de forma resumida:

- Afectan negativamente a la salud física y/ o psíquica del niño/ a y comprometen su adecuado desarrollo integral.
- Constituyen la manifestación y resultado de un conjunto de problemas que afectan al bienestar psicológico de los padres/ tutores, y a su entorno presente y pasado.
- Sus efectos negativos aumentan en intensidad a medida que la situación se cronifica o es más severa.

    
Manifestaciones/Tipología del maltrato infantil

Podemos nombrar doce situaciones que actualmente se identifican como maltrato infantil:


A) Maltrato físico:

«Cualquier acción no accidental por parte de los padres/ tutores que provoque daño físico o enfermedad en el niño o le coloque en grave riesgo de padecerlo».

- Indicadores físicos en el niño:

a) Magulladuras o moratones en el rostro, labios o boca, en zonas extensas del torso, espalda,... Todas ellas en diferentes fases de cicatrización o localización, tamaño, número o forma no habituales (con marcas de objetos).
b) Quemaduras con formas definidas de objetos concretos o de cigarrillos o puros, e incluso realizadas por inmersión en agua caliente.
c) Fracturas de nariz o mandíbula o en espiral de los huesos largos.
d) Torceduras o dislocaciones.
e) Señales de mordeduras humanas claramente realizadas por un adulto y reiteradas.
f) Cortes o pinchazos.
g) Lesiones internas, fracturas de cráneo, daños cerebrales hematomas, asfixia y ahogamiento.

Para identificar la presencia de maltrato físico ha de cumplirse al menos uno de los siguientes requisitos:

1. Como mínimo en una ocasión se ha detectado la presencia de al menos uno de los indicadores. Las lesiones físicas no son «normales» en el rango de lo previsible en un niño de su edad y características (bien por su mayor frecuencia o intensidad, por ser lesiones aparentemente inexplicables o no acordes con las explicaciones dadas por el niño y/ o los padres, etc).
2. No se ha percibido claramente ninguno de los indicadores señalados, pero hay un conocimiento certero de que el niño ha padecido alguna de las lesiones físicas indicadas como resultado de la actuación de sus padres o tutores
3. No existen lesiones físicas pero hay un conocimiento certero de que los padres/ tutores utilizan un castigo corporal excesivo o palizas hacia el niño. Para que estos dos tipos de acciones sean calificadas como maltrato físico, deberían estar presentes los siguientes factores:

- La intensidad de la reacción del padre/ madre no se corresponde con la gravedad del comportamiento del niño. O la disciplina administrada no es apropiada o no está en concordancia con los intereses del niño en función de su edad o nivel de desarrollo.
- Parece que el padre/ madre no controló su reacción por lo que prolongó el castigo.
- Además de lo anterior, el niño presenta una reacción de tensión emocional no justificada.


B) Maltrato psíquico (emocional):

«Hostilidad verbal crónica en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de abandono, y constante bloqueo de las iniciativas de interacción infantiles (desde la evitación hasta el encierro o confinamiento) por parte de cualquier miembro adulto del grupo familiar».

- Tipos de conducta que comprende:

a) Rechazo: En general, implica conductas de los padres/ tutores que comunican o constituyen abandono:

- De cero a dos años: Rechazo activo por parte del padre/ madre a aceptar las iniciativas primarias de apego del niño, a las iniciativas de éste y, a las respuestas naturales/ normales al contacto humano.
- Hasta los cuatro años: Exclusión activa del niño de las actividades familiares.
- Edad escolar: Transmisión constante al niño de una valoración negativa de sí mismo.
- Adolescencia: Rechazo a aceptar los cambios en el rol social esperados en el joven (es decir, evolucionar hacia una mayor autonomía y autodeterminación).

b) Aterrorizar: Se refiere a situaciones en las que se amenaza al niño con un castigo extremo o con uno vago pero siniestro, que intentan crear en él un miedo intenso. También se puede aterrorizar al niño creando hacia él unas expectativas inalcanzables con amenaza de castigo por no alcanzarlas:
        
- De cero a dos años: Ruptura consistente y deliberada de la tolerancia del niño a los cambios y a los nuevos estímulos.
- Hasta los cuatro años: Utilización de gestos y palabras exagerados que pretenden intimidar, amenazar o castigar al niño.
- Edad escolar: Exigencia al niño de respuesta a demandas contradictorias de los padres/ tutores.
- Adolescencia: Amenaza al joven de exponerle a la humillación pública

c) Aislamiento: Se refiere a privar al niño de las oportunidades para establecer relaciones sociales:
        
- De cero a dos años: Negación al niño de la posibilidad de interactuar de manera continuada con los padres u otros adultos.
- Hasta los cuatro años: El padre/madre le enseña a evitar cualquier contacto social que no sea con él.
- Edad escolar: Evitación activa de que el niño mantenga relaciones normales con sus compañeros.
- Adolescencia: Evitación activa de que el joven participe en las actividades organizadas e informales fueras del hogar.

d) Violencia doméstica extrema y/ o crónica: Se producen de manera permanente situaciones de violencia física y/ o verbal entre los padres en presencia del niño.

    Para definir la existencia de este tipo de maltrato debe presentarse al menos una de las situaciones anteriores de manera reiterada y/o continua, y la presencia de tal/es indicador/es ha de ser claramente perceptible.


C) Negligencia física:

«Las necesidades físicas básicas del niño (alimentación, vestido, higiene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y/ o cuidados médicos) no son atendidas temporalmente o permanentemente por ningún miembro del grupo que convive con el niño».

- Indicadores en el niño:

a) Alimentación: No se le proporciona la alimentación adecuada. Está hambriento.
b) Vestido: Vestuario inadecuado al tiempo atmosférico. El niño no va bien protegido del frío.
c) Higiene: Constantemente sucio, escasa higiene corporal.
d) Cuidados médicos: Ausencia o retraso importante en la atención médica de los problemas físicos, enfermedades o necesidades. Ausencia de cuidados médicos rutinarios.
e) Supervisión: El niño pasa largos períodos de tiempo sin la supervisión y vigilancia de un adulto. Se producen repetidos accidentes domésticos claramente debidos a la negligencia por parte de los padres/ cuidadores del niño.
f) Condiciones higiénicas y de seguridad del hogar que son peligrosas para la salud y seguridad del niño.
g) Área educativa: Inasistencia injustificada y repetida a la escuela

Para definir la existencia de negligencia física, debe presentarse uno o varios de los indicadores de manera reiterada y/o continua.
    

D) Negligencia psíquica (emocional):

«Falta persistente de respuesta a las señales, expresiones emocionales y conductas procuradoras de proximidad e interacción iniciadas por el niño y falta de iniciativa de interacción y contacto por parte de una figura adulta estable».

- Tipos de conducta que comprende:
    
a) Ignorar: Se refiere a aquellas situaciones en las que hay una ausencia total de disponibilidad de los padres hacia el niño, o cuando éstos se muestran inaccesibles e incapaces de responder a cualquier conducta del niño:

- De cero a dos años: No provisión de respuesta a las conductas sociales espontáneas del niño.
- De dos a cuatro años: Frialdad y falta de afecto en el tratamiento del padre/ madre al niño; no participación e las actividades diarias del niño
- Edad escolar: Fracaso en proteger al niño de las amenazas externas o en intervenir a favor de éste aun sabiendo que necesita ayuda.
- Adolescencia: Renuncia por parte de los padres al rol parental y ausencia total de interés por el joven.

b) Rechazo de atención psicológica: Rechazo de los padres/ tutores a iniciar un tratamiento de algún problema emocional o conductual del niño, existiendo acceso a un recurso de tratamiento que ha sido recomendado por profesionales competentes.
c) Retraso en la atención psicológica: Los padres/tutores no proporcionan o buscan ayuda psicológica para resolver una alteración emocional o conductual del niño ante una circunstancia extrema en la que es evidente la necesidad de ayuda profesional (por ejemplo, depresión severa, intento de suicidio, etc.).
Para poder definir la existencia de negligencia psíquica debe de presentarse al menos una de las situaciones anteriores de manera reiterada y/ o continua, y su presencia ha de ser claramente perceptible.
    

E) Abuso sexual:

«Cualquier clase de contacto sexual con un menor de edad, o su utilización directa como objeto de estimulación sexual, cuando no haya alcanzado la edad y la madurez para consentirlo o, si alcanzadas ambas, se aprovecha una posición de superioridad, ascendencia, poder o autoridad, o se utiliza el engaño para obtener su consentimiento, así como, en todo caso, siempre sobre él se use la violencia o la amenaza con aquellos propósitos».

- Tipos de conducta que comprende:

a) Agresiones sexuales: Son las relaciones o contactos sexuales de todo tipo en las que se utiliza la violencia o la intimidación sobre el menor de edad.

La forma objetivamente más grave de este grupo de conductas es la violación, que supone la penetración o, en su caso, la introducción de objetos, por la vía vaginal, bucal o anal.

b) Agresiones sexuales en sentido estricto: Son las relaciones o contactos sexuales de todo tipo sobre menores de edad que no han alcanzado la edad y madurez para poder consentirlos con conocimiento y libertad.

También comprenden los casos en los que, para obtener ese consentimiento, se emplea el engaño o se aprovecha la posición de superioridad (física o de otro tipo), de ascendencia, de poder o de autoridad que se tiene sobre el menor de edad.

c) Otros abusos sexuales: Se incluyen aquí otras conductas en las que no hay contacto físico pero sí una utilización directa del menor de edad con una finalidad sexual. Tal es el caso del exhibicionismo o de la distribución o exhibición de material pornográfico entre menores de edad.

Los tres tipos de conducta adquieren una especial gravedad cuando en ellas intervienen, ya sea como autores, ya consintiéndolas o facilitándolas, los padres, tutores o cualquier otra persona encargada del cuidado del menor de edad.


F) Explotación sexual:

La utilización del niño por sus padres o tutores, o por terceras personas cuando ellos lo sepan y no lo impidan, en la prostitución o en la realización de material o espectáculos de pornografía con el fin de obtener un beneficio, sea económico o de otra índole.


G) Explotación laboral:

«Los padres/ tutores asignan al niño con carácter obligatorio la realización continuada de trabajos (domésticos o no)» que:

- Excedan los límites de lo habitual.
- Deberían ser realizados por adultos.
- Interfieren de manera clara en las actividades y necesidades sociales y/ o escolares del niño.
- Son asignados al niño con el objetivo fundamental de obtener un beneficio económico o similar para los padres o la estructura familiar.


H) Inducción a la delincuencia:

«Los padres  facilitan y refuerzan pautas de conducta antisocial o desviadas (especialmente en el área de la agresividad, sexualidad y drogas) que impiden el normal desarrollo e integración social del niño. También incluye situaciones en las que los padres utilizan al niño para la realización de acciones delictivas (por ejemplo, transporte de drogas, hurtos, ...)».


I) Modelo de vida en el hogar inadecuado para el niño:

«El hogar en el que vive el niño constituye un modelo de vida inadecuado para su normal desarrollo por contener pautas asociales o autodestructivas».

- Tipos de conducta que comprende:
    
a) Conductas delictivas, particularmente las que causan daño a los demás, el tráfico de drogas.
b) Consumo de tóxicos.
c) Comportamientos autodestructivos.

Para poder definir la existencia de un modelo de vida inadecuado para el niño: debe presentarse al menos una de las situaciones anteriores de manera reiterada y/ o continua; su presencia ha de ser claramente perceptible; el modelo inadecuado debe ser claramente perceptible por el niño en su interacción cotidiana; el niño debe reunir condiciones suficientes de vulnerabilidad al modelo, como capacidad cognitiva suficiente y razonamiento moral en desarrollo.


J) Imposibilidad de cumplimiento de las obligaciones parentales:

«Los niños no pueden recibir los cuidados y atención necesarias por parte de sus padres/ tutores, y resulta totalmente imposible, temporal o definitivamente, que se modifique la situación que lo provoca».

La incapacitación puede derivar de las siguientes circunstancias de los padres/ tutores:

- Fallecimiento (orfandad del niño).
- Encarcelamiento.
- Enfermedad incapacitante (física o mental).


K) Abandono:

«Delegación total de los padres/ tutores del cuidado del niño en otras personas, con desaparición física y desentendimiento completo de la compañía y cuidado del niño».


L) Renuncia:

«Negativa explícita a reconocer la paternidad/ maternidad del niño, o negativa a poseer/ mantener cualquier derecho legal sobre éste».
    
Frecuentemente las conductas del maltrato y/o abandono emocional acompañan a las restantes tipologías de malos tratos.

Las diferentes investigaciones indican que, excepto en los casos de gravedad extrema, los efectos realmente negativos a largo plazo para el niño/ a no derivan fundamentalmente de las acciones de agresión física (sea por acción u omisión), sino de la agresión emocional que se produce simultáneamente al maltrato o abandono físico.

 

DIFICULTADES DE ACCESO AL EMPLEO: LA INSERCIÓN SOCIOLABORAL DE COLECTIVOS EN RIESGO DE EXCLUSIÓN

La falta de empleo es la principal causa de la pobreza, la exclusión social y la desigualdad en los niveles de renta y riqueza y, por tanto de oportunidades de las personas.

En un marco de políticas activas de empleo, adquiere una especial relevancia la ley de inserción laboral de las personas en situación o en riesgo de exclusión, ya que la ayuda personalizada para la búsqueda de empleo parece ser una de las intervenciones más efectivas para la mayoría de las personas en desempleo, combinada con programas de formación específicos atendiendo a las características de las personas o grupos concretos.

Combatir el desempleo de larga duración o el procedente de la exclusión social exige reforzar sinergias entre todos los agentes políticos, sociales y económicos, con el fin de hacer frente a las demandas existentes en la sociedad, de una manera eficaz y dando respuesta al mismo tiempo a las nuevas necesidades y a las circunstancias cambiantes. En síntesis, se trata de lograr una sociedad no excluyente, una sociedad abierta y cohesiva, basada en la solidaridad y en la igualdad, y una elevada calidad de vida para todo el conjunto de nuestra sociedad.
    
    Las personas o colectivos que más dificultades tienen para encontrar empleo son, las mujeres, las personas discapacitadas, la etnia gitana, los inmigrantes, los jóvenes, las personas mayores de 45 años, etc. En este material, nos vamos a centrar en los cuatro primeros ya que como profesionales en el campo de la exclusión social, son los que más nos interesan y con los que más casos nos vamos a encontrar.
    

Mujer y trabajo

A partir de 1984 es cuando se produce una incorporación masiva de la mujer al ámbito laboral. Las mujeres desempleadas en general y, sobre todo las mujeres que quieren reincorporarse a la actividad laboral después de estar apartadas de tal ámbito, no tienen facilidades para conseguir un puesto de trabajo asalariado. Este hecho está produciendo que muchas mujeres en estas circunstancias hayan tomado la decisión de crear su propia empresa o de crear su propio puesto de trabajo, aprovechando la experiencia laboral y profesional adquirida.

- Cambios en el entorno social:

Tradicionalmente, las mujeres siempre han podido intervenir mucho menos tiempo en la actividad profesional que los hombres. El principal de los obstáculos es la existencia de costumbres sociales muy arraigadas y que poco a poco, con el paso del tiempo, ha ido cambiando y, la mujer va accediendo al mundo del trabajo de una forma más regular. Factores que han favorecido esta inserción son:

- Matrimonios a edad más avanzada.
- Planificación de la maternidad.
- Independencia de la mujer en el ámbito de la pareja.
- Aumento de servicios personales, como pueden ser, las escuelas infantiles.
- Incremento del consumo familiar.
- Esperanza de vida más larga.
    
Estos cambios inciden en una mayor disponibilidad de tiempo por parte de la mujer y en su independencia económica.


    - Cambios en el mercado laboral:

La diversificación progresiva del mercado de trabajo y el papel cada vez más esencial de la especialización para poder cubrir determinadas necesidades son factores decisivos en el acceso de las mujeres en el ámbito laboral. De las transformaciones que se están produciendo se derivan las siguientes consecuencias:
    
- La mujer ha demostrado su capacidad, aún cuando no se haya aprovechado en un porcentaje muy elevado.
- Se ha incrementado la competencia profesional femenina.
- Existe una aceptación de la mujer como profesional no solamente en puestos de trabajo no cualificados.

A pesar de que la mujer se encuentra cada día mejor preparada, en la práctica, su acceso a las cúpulas de dirección de las empresas continua siendo muy difícil. La cualificación profesional de la mujer y su incorporación al mundo laboral han representado un gran cambio social. Tanto las empresas privadas como la Administración Pública aún se decantan mayoritariamente por contratar hombres para cargos de responsabilidad.

La mujer emprendedora que quiere llevar a término un proyecto empresarial o un negocio, tiene que ser consciente de que tiene que aprender a desenvolverse en ambientes poco habituados a la presencia femenina. A esta dificultad inicial hay que añadir una serie de impedimentos con los que se encontrará de su trayectoria, en este caso, como empresaria: masculinización del mundo empresarial, discriminación, dificultad de financiamiento,  circunstancias familiares, horarios, redes de comunicación masculinas, etc.

    
Empleo para las personas discapacitadas

¿Por qué los discapacitados no pueden disfrutar del derecho al trabajo reconocido en el art. 35 de la Constitución Española?

El empleo es uno de los mayores factores, por no decir el mayor factor de integración, para cualquier persona en edad adulta y por consiguiente también para las personas con alguna discapacidad.

La situación actual del mercado laboral indica que el empleo no es un bien para toda la población; las personas con discapacidad sufren mayores dificultades que la población general para encontrar empleo.

Los trabajadores con discapacidades tienden a quedar rezagados con respecto a otras personas que buscan empleo, en particular cuando el número de desempleados en general aumenta.

Actualmente, se está luchando por creación de un fondo financiado por las empresas que no reserven el 2 % de sus puestos de trabajo para personas con discapacidad, que se destinaría a la integración laboral de este colectivo.

En la actualidad, las empresas que no cubren un 2 % de sus empleos con trabajadores discapacitados deben destinar el coste que supondría el empleo de estas personas a la adquisición de bienes elaborados en Centros Especiales de Empleo o donarlo a instituciones para la integración de estas personas.

La propuesta sindical es que este dinero se destine obligatoriamente a un fondo para impulsar la integración laboral del colectivo y mejorar los programas de formación profesional. En el caso de que las empresas prueben que no pueden contratar de forma directa a trabajadores discapacitados, se creará un fondo para la integración laboral y para potenciar la accesibilidad en los puestos de trabajo y la formación.
3.3. Inserción laboral de la etnia gitana

Tener un trabajo digno es un derecho de cualquier ciudadano, y una garantía básica para su promoción personal e integración social. Desafortunadamente la situación de muchas personas gitanas con respecto al empleo es bastante mala por el momento y no parece mejorar de cara al futuro, constatándose todavía algunas situaciones claramente excluyentes y discriminatorias:
    
- La población gitana no tiene la misma posibilidad de acceder a la oferta de formación profesional ocupacional que el resto de los ciudadanos. En este caso, no se trata de que se les discrimine o prohiba su acceso, sino que esta oferta formativa no se adapta, no es lo suficientemente accesible, de acuerdo a las condiciones y necesidades de la población gitana
- Muchos empresarios discriminan a la población gitana cuanto intenta acceder a un empleo, como consecuencia de los prejuicios y estereotipos existentes
- La legislación con respecto a la venta ambulante, que es uno de los empleo más desarrollados por los gitanos, es claramente discriminatoria y restrictiva si se compara con otras modalidades comerciales

Atrás quedan los tiempos en que los gitanos eran reconocidos por su trabajo en la forja o por sus conocimientos en cuanto a caballería. La mayoría de los gitanos actualmente, viven de la venta ambulante, pero la práctica de esta actividad laboral se ve dificultada por las reticencias de las autoridades locales a facilitar permisos de venta. El resto de actividades en las que trabajan los gitanos, muy distanciadas de las anteriores, son las actividades agrícolas, la recogida de papel o chatarra, las antigüedades, e incluso el mundo artístico. En otro tipo de actividades, los gitanos se encuentran con problemas, principalmente derivados de la falta de cualificación profesional y de la carga de prejuicios existentes. Por todo ello, el índice de paro entre la población gitana es muy alto.


- Formación profesional y empleo en la comunidad gitana:

Algunos gitanos viven una situación de marginación y están desfavorecidos, en buena medida debido a su exclusión del mundo del trabajo, por lo que es preciso garantizar la igualdad en cuanto en cuanto al acceso de la oferta de recursos de educación y empleo y al mercado de trabajo normalizado. Por ello, es necesario, desarrollar una oferta formativa específica y especializada para la población gitana, así como acciones de orientación profesional individualizada, dado que hay todavía muchos gitanos y gitanas que, por diferentes motivos, no acceden a los recursos normalizados.

    El problema del desempleo no tiene una fácil solución y las diferencias económicas entre regiones continúan aumentando; lo mismo ocurre con determinados grupos y colectivos de ciudadanos; la desigualdad no solamente es territorial sino también sectorial, en la medida que afecta más a unos grupos que a otros.
    

- Profesión y prestigio social:

Las diferencias de prestigio social entre payos y gitanos son abrumadoras. El 94% de las actividades de los gitanos está considerada como bajas; y un escaso 3% en la consideración medio-bajo.

En consecuencia, el gitano tiene una consideración social muy baja en la escala de prestigio.

Es preocupante que el gitano se encuentre en el último peldaño de esta escala social. Ello muestra las dificultades inherentes a todo afán de promoción legítima que desatienda la realidad de la situación profesional de los roles sociales gitanos en contraste con los de los payos.


- Características generales del ámbito laboral:

- Los gitanos no llegan a finalizar los estudios obligatorios, como norma general. En la provincia de Salamanca, por ejemplo, solamente cinco personas gitanas tienen el graduado escolar y sólo una estudia empresariales, según información del coordinadora de AIGS.
- La duración cuantitativa de la jornada laboral de los gitanos (%):
Menos de 4 horas: 1 %
De 4 a 6 horas: 22 %
De 7 a 9 horas: 15 %
De 10 a 12 horas: 4 %
Más de 12 horas: 3 %
No trabaja: 34 %
No consta: 21 %
- El gitano no está acostumbrado a estar sujeto a un horario porque han sido personas muy libres. De esta libertad viene el significado de su bandera: «Salud y libertad».
- Los gitanos alternan varias ocupaciones a lo largo del año, a causa de la insuficiencia de beneficios de algunas profesiones principales como medio exclusivo de vida. Además no cabe olvidar los rechazos laborales, como ya hemos comentado, o la mano de obra gitana por parte de la sociedad paya, lo que incide, en parte, en el volumen de parados gitanos.
- Empleo de los ingresos familiares gitanos. Es una realidad sociológica que los gitanos gastan: 1º en alimentación, 2º en vestido, 3º en medicinas, 4º en la vivienda, 5º en distracciones y 6º en desplazamientos.


Los inmigrantes ante el empleo

Los problemas a que se enfrentan los inmigrantes en España tienen que ver con las adaptación a las condiciones del mercado laboral y con las exigencias para tener condiciones de vida dignas, semejantes a las de los ciudadanos nacionales, también con la vivienda, la educación, la salud y la convivencia.

Ante todo, los inmigrantes necesitan de un puesto de trabajo; lo que requiere la existencia de una demanda y una información transparente sobre las oportunidades en el mercado laboral, que no siempre se da.

La tendencia creciente a ofrecer trabajo temporal, trabajo informal y contratos precarios afecta por igual a nacionales e inmigrantes. Los problemas que puedan plantearse derivan de la situación legal y, en concreto, de la existencia de inmigrantes no documentados o «sin papeles».

El mercado de trabajo está fuertemente segmentado. Los inmigrantes necesitan de una información transparente en sus lugares de origen y también en los de llegada, así como información general sobre la demanda en los diferentes países y en el conjunto de la Unión Europea. El problema es que esta información no se da, no existe, lo cual provoca grandes desajustes en lo que se refiere a la mano de obra.

Son muchos los programas existentes de inserción sociolaboral dirigidos a cada uno de los colectivos, tanto los nombrados en estas líneas, como muchos otros, que como Educadores Familiares deben de conocerse, por ello, os animamos a que investiguéis sobre ellos. Muchos de ellos varían en función de cada Institución, de cada zona, etc, en función de las necesidades, demandas y casos presentados.

 

 

LA FAMILIA ANTE LAS ADICCIONES

El tema de las adicciones es algo muy serio y, por lo tanto, ante casos de esta índole hay que actuar con gran cuidado y prudencia.

Para que una persona pueda superar su adicción, el primer paso es que admita que tiene un problema de este tipo. Para ello, resulta muy importante que la familia, sus seres queridos, entiendan la situación por la que atraviesa y que le ofrezcan ayuda de forma desinteresada y, sin ejercer presión (ya que en el caso de un adicto resulta contraproducente), se informen de las opciones que existen para darle tratamiento, la planteen las mejores, dentro de las que pueda tener acceso y le den su apoyo incondicional en el proceso de rehabilitación, que puede ser en ocasiones muy largo.


Cómo se reconoce y se combate una adicción

Aunque todas las adicciones son nocivas, tanto para la persona adicta, como para los que le rodean, hay algunas que se reconocen y se combaten más fácilmente que otras.

Los factores de personalidad tienen un peso dentro del desarrollo de la adicción. La baja autoestima y la intolerancia a la frustración, tanto por parte de la familia, como del adicto, pueden empeorar la situación de forma alarmante.

Uno de los mayores problemas para el estudio y el tratamiento de este mal tan difundido, en la actualidad, es la creencia de que quien lo padece es una persona viciosa, inmoral, incapaz de controlar sus emociones e instintos, y digna de desprecios o rechazo, cuando es precisamente a través de la compresión y el apoyo de quienes lo rodean como puede encontrar la fuerza necesaria para su recuperación.

La rebeldía de los adolescentes se puede manifestar de diversas formas, pero lo realmente grave es cuando esta rebeldía se manifiesta a través de alguna adicción que puede destruir sus metas, anular sus motivaciones, los aniquilan neurológicamente o directamente los mata. Durante esta etapa de la vida, caracterizada por los notables cambios que provoca el desarrollo tanto físico como emocional, los jóvenes experimentan periodos de depresión durante los cuales, en el caso de tener acceso a drogas y experimentar su uso como parte de un patrón de comportamiento seguido por el grupo al que pertenecen, pueden adquirir una adicción.

Es muy importante, por lo tanto, que los padres, en esta etapa de la vida, estén muy pendientes de sus hijos, que se hable con ellos sobre el tema, que se les deje claro que la adicción es una enfermedad, pero que puede prevenirse si el adicto en potencia se mantiene alejado de factores de riesgo, como el consumo del alcohol y drogas.

Los hijos o las personas adictas necesitan saber que pueden confiar en sus padres. Para iniciar una charla a fondo es positivo que el adicto relate aquello que considera que no es correcto en otros de su propia generación, que perciba que hay diferencias entre los hábitos ajenos y los propios. El diálogo por parte de la familia es primordial; escuchar es fundamental, tratar que el diálogo no se convierta en discusión, e intolerancia, siempre se está a tiempo, siempre hay una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.

Para las personas adictas, en este caso los hijos, es importante que:

- Perciban que las metas que los padres, proyectan en ellos, no son para el beneficio de los adultos, ni para el que dirían.
- La preocupación paternal y/o maternal va más allá, que realmente les interesa su futuro y son responsables de su propia vida.
- No basta la inteligencia, sino que también la voluntad.
- Es importante discernir entre lo que está bien y lo que está mal.
    
Por todo ello, es primordial que los padres estén convenientemente informados, de cuáles son las incertidumbres, contrariedades, y cuestionamientos que los hijos tienen en las distintas etapas de su desarrollo:

- Que sepan cuáles son las señales que les envían cuando necesitan ayuda y comprensión.
- Que exploren e investiguen sobre las drogas, el alcohol y los desequilibrios modernos, para poder prepararse y preparar a los chicos adecuadamente, previniendo las causas, y decidir valientemente y acertadamente ante las consecuencias.
- Hacerles notar que les interesa tanto su presente como su futuro y que, anhelan lo mejor para ellos.
- Colaborar ante los problemas de los jóvenes con la escuela, los profesionales, las diferentes campañas existentes, etc.


- Factores internos y sociales como detonante:

Factores internos y sociales son el detonante para que niños y jóvenes penetren en el mundo de las adicciones. La prevención enfocada a la exaltación de valores, la confianza y el diálogo continuo se perfila como una solución viable para detener la alta incidencia.

La desintegración familiar es uno de los principales factores que influyen para que los niños y jóvenes sean presa fácil de las drogas y, es probable que, al no sentirse identificados con su propio hogar, tiendan a integrarse en grupos de personas en los que en muchos casos, para ser aceptados, se ven obligados a consumir sustancias tóxicas.

Manuel González Oscoy, catedrático de la Facultad de psicología de la UNAM, explica que el abandono que sufren los jóvenes por parte de su familia, los orilla a buscar compañía en otros medios donde se ven presionados por esos mismos grupos externos para probar las drogas: «La soledad que enfrentan los chicos de ahora como consecuencia de que ambos padres salen a trabajar, aunado a la falta de información sobre los serios daños que las drogas causan en el organismo, influyen para que busquen en las adicciones una fuente de escape a los problemas que enfrentan. En nuestro medio es muy fácil conseguir cualquiera de ellas, hay mayor oferta y esto es otro factor determinante para que los índices de drogadicción hayan alcanzado máximos históricos».

Según el especialista, el ser humano tiende a repetir el modelo de vida familiar, por lo que destaca la importancia de que los padres eviten este tipo de conductas dentro y fuera del hogar. Si un niño lo vive dentro del hogar difícilmente hará caso de los consejos verbales. Para que la enseñanza sea efectiva, debemos estar dispuestos a abordar el tema, a prepararnos para poder hablar con conocimiento, pero sobre todo, es necesario que tengan la confianza para exponer sus dudas y que sepan que no serán reprendidos, incluso, si confiesan que en algún momento las han probado o se las han ofrecido.

Para quienes se dedican a la venta de drogas, los niños que pasan largos periodos de soledad, sin la supervisión de un adulto, se convierten en blancos fáciles ya que perciben su actitud introvertida o su rebeldía y se acercan a ellos para ofrecerles amistad, situación que aprovechan para inducirlos al consumo y después al tráfico de las mismas.

En palabras del catedrático citado en líneas anteriores «Las conductas antisociales, los cambios físicos y la pérdida de interés en actividades que antes eran de su preferencia, pueden ser una advertencia sobre la presencia de una adicción, pero también, el momento ideal para manifestarle al chico todo el apoyo, solidaridad y cariño para superar el problema».

La comunicación entre padres e hijos, como ya hemos comentado anteriormente y la enseñanza con el ejemplo, de valores morales, representan el camino más seguro para evitar que los adolescentes se vean atrapados en las drogas. El contar con el amor y el respaldo de la familia es de vital importancia no sólo para que no caigan en este problema, sino para ayudarlos a salir de él a través de un proceso de rehabilitación.


Características del sistema familiar con alto riesgo patológico de adicción

Podemos señalar como principales características las siguientes:

a) Comunicación vaga, confusa e imprecisa: En la familia la generación de culpa entre sus miembros es una forma habitual; además destacan los mensajes ambiguos, oscuros y con un grado de imprecisión notable.

b) Actitud de desconfianza entre miembros: Interacción negativa y desconfiada predominante en la familia. Los miembros dan mensajes negativos cuando se comunican (críticas, descalificaciones, quejas...).

c) Límites generacionales difusos: A menudo los hijos de estas familias se ven expuestos a ambientes negativos debido a la existencia de límites generacionales difusos con una frecuente competencia entre los padres. En ocasiones uno de los padres demanda lealtad del hijo al hacerlo partícipe de un episodio de infidelidad con un serio conflicto emocional de la pareja parental generando en éste conflictos emocionales cargados de culpa.

d) Formación de coaliciones desadaptativas: Familia con tendencia a formar coaliciones para hacer «frente» a otro miembro. Por ejemplo a una madre que se alía con su hijo contra el marido, colocando al hijo en situación de daño o una suegra al hijo en contra de la esposa.

e) Control rígido, agresivo o violento: No existe negociación en el control familiar. Este se da por la imposición rígida de los criterios parentales (autoritario).

f) Dificultad en la expresión de la rabia: Padres e hijos revelan dificultad en la expresión de la rabia entre ellos (se esconde y/o «explotan»).

g) Desinterés por socialización del hijo: Padres muy preocupados por su éxito o placer, dejándolo de lado (solo o a cargo de la nana, de una vecina o pariente).

h) Uso del castigo sin dar alternativas adecuadas: La violencia física y psicológica son las herramientas preferentes de la educación y control conductual de los hijos (castigo físico o «chantaje» afectivo).

i) Padres desprestigiados: La negligencia parental, las mentiras y manipulaciones, la falta de cariño real, la falta de apoyo, etc., termina por desprestigiar a los padres ante los hijos, los que no los ven como figuras de autoridad y respeto (carencia de correspondencia entre palabras y hechos).

j) Padres que proporcionan límites inconsistentes y actitudes incongruentes: padres que castigan o premian una determinada conducta del hijo dependiendo de su estado de ánimo, y que verbalizan su rechazo a las drogas pero consumen alcohol a diario al llegar al hogar para «relajarse», revelando una actitud de negación ante su incongruencia.

k) Familias impredecibles e inestables: Familias sin estabilidad afectiva que varían de climas afectivos «tranquilos» a violentos permanentemente.

l) Normas rígidas e inhumanas: Reglas no personalizadas y que son producto de la situación emocional contingente de sus miembros.

m) Promoción de una autoestima negativa: Producto de la falta de consideración y cariño hacia sí mismo, los padres no son capaces de permitir que el hijo se quiera y se respete, y muy por el contrario lo descalifican y humillan.

n) Enlace con la sociedad temeroso: Debido a un aislamiento y cerramiento de la familia, se genera una actitud familiar negativa hacia el resto de la sociedad poniendo en ella la culpa de muchos que agobian a esta misma familia.

 

 

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